Armariodenoticias.com

Sharmin Díaz: "Entendí que la maternidad no se trataba de criar desde expectativas, sino desde la aceptación"


La maternidad transformó por completo la vida de Sharmín Díaz. La comunica dora confesó que convertirse en madre de un niño dentro del Trastorno del Espectro Autista le enseñó una nueva manera de amar, comprender y ver la vida, marcada por la empatía, la paciencia y la resiliencia.

“Entendí que la maternidad no se trataba de criar desde expectativas, sino desde la aceptación, la empatía y el respeto por el ritmo único de mi hijo”, expresó Sharmin al recordar el momento en que comprendió el diagnóstico de su pequeño, una experiencia que definió como “un antes y un después”.

La también creadora de contenido explica que, aunque al inicio enfrentó miedo, incertidumbre y muchas preguntas sobre el futuro, el proceso se convirtió en un camino de aprendizaje profundo y transformación personal.


Según contó, su hijo le ha enseñado que el amor más sincero muchas veces no necesita palabras, sino que se refleja en pequeños gestos, rutinas y logros cotidianos. “La paciencia verdadera no se trata de esperar, sino de acompañar sin rendirse”, afirma.


Agrega que “ese diagnóstico me enseñó a celebrar pequeños grandes logros, a escuchar más allá de las palabras y a convertirme en una voz de apoyo y defensa para él. Transformó mi manera de vivir la maternidad, porque aprendí que ser madre también significa desaprender, adaptarse y amar de una forma más consciente y auténtica. Hoy veo la neurodivergencia no como un límite, sino como una manera diferente y valiosa de experimentar el mundo”.


Asegura que una de las mayores enseñanzas de esta experiencia ha sido aprender a celebrar avances que otros podrían considerar mínimos, entendiendo que cada niño vive y procesa el mundo de manera distinta.

Sin embargo, reconoce que criar a un niño neurodivergente en República Dominicana continúa siendo un desafío debido a las limitaciones del sistema de salud, educación y acceso a terapias especializadas.

“Como madre he tenido que convertirme en terapeuta, maestra, defensora y voz de mi hijo al mismo tiempo”, expresa al referirse a las dificultades que enfrentan muchas familias para acceder a espacios inclusivos y tratamientos adecuados.

Más que hablar solo desde el dolor, Sharmín dice que intenta mostrar el potencial, la sensibilidad y el valor que tienen las personas dentro del espectro. “Mi propósito es que otras familias se sientan acompañadas, informadas y comprendidas, y que la sociedad entienda que el autismo no debe verse con prejuicios, sino con humanidad y apoyo real”.

Para Díaz, su hijo ha sido una de las mayores bendiciones y enseñanzas de su vida. Agrega que a través de él, Dios le ha mostrado una forma más profunda de amar, de tener paciencia y de confiar en sus tiempos. “Cada batalla la enfrento tomada de la Fe, porque sé que detrás de cada proceso hay un propósito y que el amor de una madre, guiado por Dios, puede convertirse en una fuerza inmensa”, enfatiza.

Sharmín considera que, aunque la sociedad dominicana ha avanzado en materia de inclusión y conciencia, todavía hacen falta políticas públicas efectivas que garanticen educación inclusiva, acceso a terapias y acompañamiento real para las familias.


“La inclusión no debe quedarse solo en campañas o discursos; necesita convertirse en acciones concretas y oportunidades reales”, sostiene.

Envía un mensaje a aquellos que tienen en sus manos de poder tomar decisiones en políticas públicas: Es necesario crear políticas educativas que promuevan la inclusión verdadera dentro de las aulas, con maestros preparados y espacios adaptados, para que ningún niño sea excluido por ser neurodivergente.


En el área de salud, resalta, que las familias necesitan apoyo emocional, orientación y cobertura para tratamientos que muchas veces son inalcanzables.
Artículo Anterior Artículo Siguiente
Magspot Blogger Template
Magspot Blogger Template

نموذج الاتصال