Este documental reflexiona sobre ciudad, memoria e identidad; medita sobre el papel del arquitecto en la construcción del país, la relación entre espacio urbano y cultura y se constituye en un registro audiovisual histórico
José Rafael Sosa
Cuando se unen arquitectura y el cine, lo que salga de ahí “tiene que ser bueno”.
Y cuando se agrega la capacidad reflexiva de los creadores de los espacios para la vida —docentes, diseñadores y constructores de ese “tercer cuerpo” de la gente, después del hogar y la piel—, lo que llega a la pantalla ha de ser identidad e inspiración.
El espectador, tras la última escena de Tiempo y forma (2026), experimenta una sensación de identidad, pertenencia y, curiosamente, de cuestionamiento.
El extraordinario documental dirigido por Miguel Yarul y Francisco Valdez recorre el vínculo entre arquitectura dominicana, identidad y cultura; explora los simbolismos derivados de las estructuras, el lenguaje espacial y el quehacer docente como generador de precedentes. Vincula espacio e identidad, la relación con el ambiente y sus materiales locales de construcción, así como la necesaria integración de los lineamientos internacionales de la arquitectura.
Tiempo y forma ofrece es una notable cinematografía que capta color y formas con sensibilidad plástica, una banda sonora concebida con plena conciencia del universo acústico en que se apoya, y un criterio riguroso en la selección de los profesionales y maestros expositores.
Estamos ante el documental mejor logrado por la consistencia de sus voces y la extraordinaria selección de imágenes que registran complejos habitacionales, proyectos comerciales, propuestas turísticas y viviendas individuales, tanto en la ciudad como en el ámbito rural.
Este documental reflexiona coralmente sobre ciudad, memoria e identidad; medita sobre el papel del arquitecto en la construcción del país, la relación entre espacio urbano y cultura, y se erige en un registro audiovisual histórico para las generaciones futuras.
Tiempo y forma conecta tanto con especialistas como con el público general interesado en el diseño y el patrimonio urbano. Es una producción que merece ser acogida con atención por el público y por los profesionales de esta actividad creadora.

