Durante la jornada, los participantes visitarán parroquias e iglesias evangélicas para participar en misas y cultos, así como para entregar un documento a obispos y pastores, solicitando oraciones por la unidad nacional, la seguridad del país, la defensa de la soberanía y el honor y la dignidad de los combatientes de 1965.
Andrés Fortunato Victoriá, hablando en representación de los militares, policías y civiles que por más de seis décadas han trabajado por el rescate de la memoria histórica de la Revolución de Abril, afirmó que las actuales condiciones políticas, sociales y económicas, tanto a nivel nacional como internacional, demandan la unidad de todos los sectores del país.
“La situación que vive la nación exige que estemos unidos para defender nuestra democracia y nuestra soberanía nacional”, expresó Fortunato Victoriá.
Indicó que el documento que será entregado a las autoridades eclesiásticas consta de tres puntos fundamentales:
Primero, propiciar la unidad de las principales fuerzas políticas del país, encabezadas por el presidente Luis Abinader, Danilo Medina, Leonel Fernández e Hipólito Mejía, para que, con la mediación de las altas jerarquías de la Iglesia, se conformen en torno a un proyecto de nación común que sirva de base para los futuros programas de gobierno.
Segundo, que esos líderes soliciten de manera conjunta a las fuerzas que intervienen en el conflicto haitiano la creación de un cordón militar paralelo a las tropas dominicanas que protegen la frontera, con el objetivo de impedir que bandas armadas del país vecino crucen al territorio nacional y obliguen al Ejército Dominicano a involucrarse directamente en el conflicto.
Asimismo, reiteraron el llamado a la formación de Comités de Defensa de la Soberanía Nacional.
Tercero, solicitar a la jerarquía de la Iglesia Católica que interceda ante el gobierno actual para resolver la situación de los militares, policías y civiles que sirvieron con honor a la Patria en 1965, muchos de los cuales enfrentan hoy un verdadero viacrucis social y económico.
Los constitucionalistas recordaron que los derechos a la igualdad y la dignidad de esos combatientes deben ser respetados y garantizados por el Estado dominicano.

