Ministro de Educación dice a estudiantes que sueñan con ser docentes que el magisterio debe ejercerse con amor y por vocación

SANTO DOMINGO. Al celebrarse este mes de junio el Día del Maestro, el ministro de Educación, Antonio Peña Mirabal, exhortó a los niños y jóvenes que sueñan con ser educadores a prepararse, y que, desde el inicio, todo lo que hagan lo realicen con amor y por vocación.
Dijo que los educandos que tienen como meta convertirse en profesores deben tener claro que aspiran a tener una de las profesiones más dignas e importantes que existe por el impacto que tiene en la formación de las personas como ente de la sociedad.
“La profesión de docente es una de las más importantes de la sociedad, pues se encarga de los aprendizajes y de enseñar a las personas lo necesario para desarrollarse en la vida. Ser docente implica ir más allá de transmitir conocimientos, implica formar valores, actitudes y quizás, hasta amor”, precisó Peña Mirabal.
El titular de la cartera educativa externó sus consideraciones al conocer del interés de algunos estudiantes del sistema educativo quienes han puesto de manifiesto su vocación por la docencia y consideran que la misma es más que impartir clases, es brindar amor y conocimientos, es su anhelo en un futuro, ya que entienden que desde esta profesión pueden servir a la sociedad.
Tal es el caso de las niñas Naty María Toribio del Colegio García Jiménez y María Daysire Cruz del Centro Educativo Los Limones 2; ambas con 9 años y residentes en Villa Tapia, quienes manifestaron su amor por la docencia y dijeron en un futuro se dedicarán a esta incansable labor para el bienestar de la sociedad.
“Quiero ser maestra para enseñar a los niños para cuando sean grandes sean personas de provecho para la sociedad. Ser maestra es sinónimo de entrega”, dijo la pequeña Naty.
Mientras que, María Daysire Cruz contó que cuando sea mayor quiere ser maestra porque ellos cambian el futuro de las personas y le dan más oportunidades para moldear su vida. Además, agregó que siendo profesora tiene la oportunidad de aprender de los estudiantes y ver sus frutos.
También, Jennifer Sánchez, estudiante de educación del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU), contó que desde que era pequeña, con apenas 9 años, jugaba a ser profesora. Durante su infancia, sus vecinos la apodaron “la niña maestra” porque veían en ella una estudiante por vocación de enseñar y hoy en día su sueño es una realidad.
Peña Mirabal felicitó a cada una de estas estudiantes y a través de ellas a cada uno de los niños, niñas y jóvenes que ven en el magisterio una carrera que le permitirá cambiar vidas, dijo que las escuelas están llenas de ejemplos a imitar.
Asimismo, agregó que es un orgullo ver cómo docentes trabajan por vocación y que estos formen parte de la comunidad educativa, “me satisface, porque este tipo de personas son las que dejan huellas en sus estudiantes y así como son ellos con sus alumnos, así mismo ellos harán mañana en la sociedad”.
Destacó que es en ese sentido, y motivados por este tipo de maestros, que hoy en día muchos estudiantes se sienten identificados con la profesión y dicen querer en un futuro ejercer dicha carrera.

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