lunes, 13 de junio de 2016

lo que se sabe hasta ahora de la masacre en la discoteca gay de Orlando

Ver fotos
Los hechos ocurrieron a las 2:00 hora local, en la madrugada del sábado al domingo, cuando un hombre estadounidense, musulmán y de padres afganos entró en una de las discotecas gay más famosas de Orlando, en el centro de la ciudad, y la emprendió a tiros con los allí presentes.
Los hechos ocurrieron a las 2:00 hora local, en la madrugada del sábado al domingo, cuando un hombre estadounidense, musulmán y de padres afganos entró en una de las discotecas gay más famosas de Orlando, en el centro de la ciudad, y la emprendió a tiros con los allí presentes.
- 50 personas han muerto como consecuencia del incidente, 39 dentro de la discoteca y 11 en el hospital, incluyendo el autor. Hay además otros 53 heridos de diversa consideración. 
El autor se llama Omar Siddique Mateen, tiene 29 años y fue investigado por el FBI durante los años 2013 y 2014 por sus manifestaciones de odio, pero no se le adivinaron sus intenciones. Estaba casado, tenía antecedentes como maltratador y era vigilante de seguridad.
Ver fotos
Omar Siddique Mateen
Tras un primer tiroteo con un oficial de Policía que se encontraba en la discoteca, el autor tomó a varios rehenes en la discoteca y se mantuvo allí dentro durante 3 horas, momento en el que el operativo del SWAT en la zona decidió rescatar a los rehenes, entrando en el local y desencadenando otro tiroteo que acabó con la vida del asesino. Previamente los efectivos de este cuerpo especializado colocaron un artefacto explosivo en una de las paredes de la discoteca y luego un vehículo blindado derribó el muro.
- Mateen portaba un rifle de asalto AR 15 y una pistola al momento de ser abatido. Este rifle es el mismo que el Ejército de EEUU utiliza para combatir al Estado Islámico en Irak, su precio ronda los 500 dólares y los civiles han comprado más de 1,5 millones de ejemplares en los últimos cinco años. El FBI sostiene que el autor compró las armas de manera ilegal.
Ver fotos
Los efectivos policiales pensaron inicialmente que Omar había atado explosivos en los cuerpos de las víctimas mortales para tender así una trampa a los agentes de seguridad, pero imágenes tomadas por un robot de los escuadrones SWAT descartaron que fuera así.
El ISIS ha reclamado la autoría del ataque, pero hasta ahora no hay indicios que apunten a que Omar fuera entrenado por la organización terrorista antes de cometer el atentando. Fuentes de la investigación, eso sí, aseguran que el asesino llamó a emergencias poco antes de cometer el crimen para declarar su lealtad al Estado Islámico. Su padre asegura que el crimen no se debe a motivos religiosos, sino amotivos homófobos, y que se indignó hace dos meses cuando vio en Miami a dos hombres besándose.
Publicar un comentario