martes, 31 de mayo de 2016

Misterio rodea los restos de ‘Miranda’, una niña que murió hace 145 años

Las flores naturales sobre el vestido y las pequeñas manitas todavía eran visibles a través del cristal. Tenía el pelo rubio y era posible distinguir sus uñas.
La niña murió hace unos 145 años. Por puro azar, obreros que remodelaban una casa en San Francisco hallaron el ataúd, forrado con terciopelo púrpura, con su cuerpecito dentro. Se calcula que tenía 3 años cuando murió.
“Todo el pelo todavía estaba allí. Las uñas estaban allí. Eso fue un regalo. Había flores todavía en el cuerpo de la niña. Era un espectáculo digno de ver”, dijo Kevin Boylan, uno de los obreros que desenterró el ataúd.
Según los registros históricos, la casa cerca de Rossi Park se encuentra en lo que antes era un cementerio.
Se cree que la niña fue una de las 30.000 personas enterradas en el cementerio de Odd Fellows de la ciudad, que estuvo activo durante 30 años antes de que fuera obligado a cerrar en 1890.

Los cuerpos fueron trasladados a un lote en el cementerio Colma en la década de 1930 para permitir la reurbanización, pero la niña en el vestido largo blanco con flores de lavanda en su pelo quedó atrás, quizás debido a su pequeño tamaño.

La dueña de la casa, Ericka Harner, dice que no se sabe cómo murió la niña, o cuál era su nombre o su familia. De modo que la nombró ‘Miranda’, a sugerencia de sus dos hijas.
“Por un lado, era un poco espeluznante y triste. Lo siguiente era : ‘¿Qué hacemos ahora?”, dijo Harner a la estación local KTVU.
Para su sorpresa, el médico forense -convocado para examinar los restos- le dijo que el ataúd y el cuerpo de la niña eran su problema.

“Definitivamente parece ser la política de la ciudad que es la responsabilidad del dueño de casa,” dijo Harner.
La mujer se puso en contacto con Garden of Innocence, una organización caritativa con sede en San Diego, California, que se encarga de los enterramientos de niños no identificados.
“Esta pequeña no puede defenderse”, dijo Elissa Davey de Garden of Innocence. “Tenemos que hacerlo nosotros”.

El ataúd se trasladó a la unidad de almacenamiento refrigerado en Fresno y será enterrado en Colma el próximo mes.
Publicar un comentario