lunes, 18 de abril de 2016

Ecuador busca supervivientes tras terremoto que deja 272 muertos

PEDERNALES, Ecuador (Reuters) - Muchos ecuatorianos dormían el lunes rodeados de escombros mientras los equipos de rescate buscaban con frenesí supervivientes del terremoto que azotó la zona costera de Ecuador, cobrándose la vida de al menos 272 personas y arrasando centros turísticos.
El seísmo de magnitud 7,8 destruyó edificios, carreteras, cortó el suministro de electricidad y dejó heridas a más de 2.000 personas en el país andino.
En la devastada localidad de Pedernales, los supervivientes se acurrucaban en colchones o sillas de plástico al lado de los restos de sus casas. Soldados y policías patrullaban las oscuras y sofocantes calles mientras los equipos de rescate seguían trabajando.
Los bomberos entraron el domingo tarde en la noche a una casa semiderruida en busca de tres niños y un hombre que presuntamente estaban atrapados dentro. Un grupo de 40 personas se reunió en silencio para ver.
"Son mis primitos allí adentro. Antes había ruidos, gritos. Queremos encontrarlos ante todo", rogó Issac, de 18 años, mientras los bomberos registraban los escombros sin éxito.
Se instalaron carpas en el estadio de la ciudad -que no sufrió daños por el terremoto- para alojar a los cuerpos, tratar a los heridos y distribuir agua, alimentos y mantas a los supervivientes. La gente deambulaba con miembros golpeados y cortes vendados; los pacientes más graves eran evacuados a hospitales.
El presidente Rafael Correa, que volvió anticipadamente de una visita a Italia, recorrió el domingo por la noche las zonas dañadas en la provincia costera de Manabí y consideró al terremoto "una tragedia".
"Ecuador ha sido tremendamente golpeado", dijo el mandatario a periodistas, adelantando que esperaba que la cifra de muertos subiera.
Aunque la dimensión completa del daño ocasionado todavía no era clara, el desastre natural probablemente complicará este año la evolución económica de Ecuador, el miembro más pequeño de la OPEP, que se ha visto golpeada por el desplome del precio del crudo.
La crucial industria energética en general pareció no sufrir por el seísmo, aunque la principal refinería, Esmeraldas, estaba cerrada por precaución. A pesar de todo, las exportaciones de bananas, flores, cacao y pescado podrían sufrir demoras por las carreteras agrietadas y las demoras en los puertos.
RÉPLICAS
Unas 230 réplicas han sacudido a los supervivientes, que se apiñaban en las calles, preocupados de que los temblores tiraran abajo sus ya agrietados hogares.
"Tenemos miedo de estar en la casa, que quedó prácticamente destruida. Hemos sacado algunas cosas básicas", dijo Yamil Farfán, un empleado privado de 47 años que estaba junto a unas 30 personas en una calle de Portoviejo. "Cuando esto mejore y paren las réplicas veremos si podemos repararla".
Más de un centenar de presos aprovechó para escapar del penal El Rodeo en Portoviejo cuando el seísmo derrumbó dos paredes. Algunos fueron capturados, pero la mayoría siguen fugados.
Unos 14.000 efectivos de seguridad fueron enviados a mantener el orden en Ecuador. Más allá de un par de informaciones no confirmadas de robos y saqueos, el país parecía estar muy tranquilo.
Unos 600 millones de dólares en líneas de crédito de contingencia con organismos multilaterales estaban disponibles para atender la emergencia, dijo el Gobierno.
Se estaban estableciendo fondos locales de ayuda y Venezuela, Chile y México enviaban personal y suministros. La Cruz Roja ecuatoriana movilizó más de 800 voluntarios y personal, y la organización Médicos Sin Fronteras dijo que también estaba enviando un equipo desde Colombia.
El terremoto de Ecuador siguió a dos seísmos grandes y letales que golpearon a Japón desde el jueves. Ambos países están ubicados en el llamado "Anillo de Fuego" que rodea el Pacífico, pero de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos terremotos grandes separados por una distancia tan amplia probablemente no estarían relacionados
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