Carta de la Alcaldesa, Carolina Mejía, a los trabajadores y trabajadoras dominicanos Día Internacional del Trabajo


En este Día Internacional del Trabajo, expreso mi profunda admiración y mi gran respeto a las mujeres y los hombres que, con su trabajo y dedicación, hacen posible que nuestra sociedad se mantenga activa, avance y prospere.

Ese vital aporte de quienes trabajan se hace más evidente en la presente situación de calamidad mundial desatada por la crisis sanitaria creada por el coronavirus. El COVID-19 nos ha obligado a poner en pausa buena parte de nuestra capacidad productiva y de servicios a fin de salvar vidas humanas.
La parálisis parcial de las actividades económicas ha hecho que miles de trabajadoras y trabajadores pierdan bruscamente sus trabajos o vean reducidos sus ingresos. Ese golpe al ingreso ha sido particularmente duro para los trabajadores informales, y para los empleados y dueños de micro, pequeñas y medianas empresas. Las mujeres trabajadoras han sido especialmente perjudicadas por esta difícil situación.

Es justamente en este contexto de dificultades y privaciones que debemos destacar el valor social y humano del trabajo. Este es el mejor momento para hacer visible y rendir tributo al trabajo silente y muchas veces invisible de muchos héroes del trabajo en la vida cotidiana.

Hoy, los médicos, enfermeras y trabajadores de salud son nuestros héroes del trabajo digno.

Hoy, los trabajadores de aseo urbano, mercados, supermercados, cajeras y cajeras de bancos, bomberos, policías, militares, productores, obreros fabriles, y trabajadores informales que laboran en las calles, son nuestros héroes del trabajo digno.

Hoy, de manera especial, son nuestros héroes del trabajado digno las trabajadoras domésticas, las jefas de hogar, las madres solteras, y los hombres que comparten con éllas el cuidado de nuestros hogares, especialmente de nuestros niños, envejecientes y discapacitados.

Hoy, digámoslo con orgullo, son nuestros héroes del trabajo digno las hermanas y hermanos de la diáspora dominicana que continúan esforzándose para enviar sus remesas desde otros países a sus familiares.

Como Alcaldesa del Distrito Nacional, aprovecho este mensaje para defender el derecho al trabajo que le asiste a nuestra gente. Ese derecho fundamental lo podemos hacer realidad si trabajamos juntos para dinamizar nuestra economía local, crear empleos, fortalecer las micro, pequeñas y medianas empresas en nuestros barrios, y abrir espacios de inclusión alrededor del trabajo digno.

A los trabajadores que, a pesar del temor y del peligro luchan en las calles contra el coronavirus, les digo de todo corazón que no están solos. Tienen mi admiración, mi respeto, el de nuestra ciudad, y el de todo el país.