martes, 12 de abril de 2016

Antes de morir, dejó un mensaje oculto detrás del espejo

Con 13 años de edad, Athena Orchard amaba los deportes. Era toda una atleta y le gustaba el box. Sin embargo, en la víspera de Navidad de 2013, de pronto comenzó a sentirse mal. Sin más, se desmayó.
Al ingresar al hospital, en el Reino Unido, los médicos le encontraron una pequeña protuberancia en la cabeza. Luego de diversos estudios, le diagnosticaron osteosarcoma, un tipo de cáncer de hueso que suele afectar a niños y adolescentes.
No solo eso. El cáncer ya le había llegado a la columna vertebral, al hombro izquierdo y a la cabeza. De ser una chica activa e independiente, Athena estaba a punto desometerse a una cirugía de siete horas y media para remover un tumor en su espina dorsal.
Tras la operación, comenzó la quimioterapia. Sin embargo, la salud de la joven fue empeorando hasta que, en mayo de 2014, finalmente murió.
Antes de partir
Luego del duelo, los familiares iniciaron el difícil proceso de tomar decisiones respecto a los objetos personales de Athena. Entraron a su habitación y comenzaron por ordenar sus pertenencias.
Fue entonces cuando Dean Orchard, padre de la joven, tomó el espejo de cuerpo completo que se ubicaba en el cuarto de su hija. Y al girarlo, encontró lo que nunca había imaginado.
La felicidad depende de nosotros mismos. Quizá no es sobre un final feliz. Quizá es sobre lo vivido. El propósito de la vida es una vida con propósito. La diferencia entre lo ordinario y lo extraordinario es ese pequeño extra. La felicidad es una dirección, no un destino. Gracias por existir. Sean felices, libres, crean, sean siempre jóvenes.
Athena había dejado para su familia una emotiva carta de despedida. A lo largo decasi 3 mil palabras, la joven compartió sus ideas en torno al amor, la felicidad y la enfermedad.
El texto continúa así:
Conocen mi nombre, no mi historia. Han escuchado lo que he hecho, pero no por lo que he pasado.
El amor es como un cristal: se mira muy encantador, pero es fácil de romperse. El amor es raro, la vida es extraña; nada dura y la gente cambia. Cada día es especial, así que aprovéchenlo al máximo. Mañana pueden enfermarse de algo terminal, así que aprovechen al máximo cada día. La vida es mala solo si ustedes la hacen mala. Si alguien los ama, entonces no deben de dejarle escapar sin importar qué tan dura sea la situación. Recuerden que la vida está llena de subidas y bajadas.
“No lo podía creer cuando vi toda este mensaje. Era muy emocionante. Cuando lo vi por primera vez, me quedé sin palabras. Nunca lo mencionó, pero ese es el tipo de cosa que ella haría. Era una persona muy espiritual, solía hablar de cosas que yo no podía entender. Era muy inteligente”, contó el padre a la revista People.
El mensaje también decía:
Nunca renuncien a algo si no pueden dejar pasar un día sin pensar en ello. Quiero ser esa joven que hace mejores los malos días y la que hace que digas: ‘Mi vida ha cambiado desde que la conocí’.
El amor no es cuántas veces digas ‘Te amo’, es cuántas veces puedas probar que es cierto. El amor es como el viento, se puede sentir pero no se puede ver. Estoy esperando a enamorarme de alguien a quien pueda abrirle mi corazón. El amor no es sobre quién puedas visualizar pasando el futuro contigo, es sobre quién puedas visualizar pasando la vida contigo. La vida es un juego para todos, pero el amor es el premio.
“Nos quedaremos con este espejo para siempre, es como si fuera una parte de ella que podemos tener en casa. Leer esas palabras nos hizo sentir como si aún estuviera aquí, con nosotros”, contó Caroline, madre de Athenea, a People.
Por último, el mensaje señala:
Solo yo puedo juzgarme. A veces el amor duele. Ahora estoy peleando conmigo misma. Puedo sentir su dolor. Los sueños son mi realidad. Duele pero está bien, estoy acostumbrada.
Esta es mi vida, no la suya, no se preocupen por lo que hago. La gente los va a odiar, los va a calificar, los va a destrozar, pero qué tan fuerte lo soporten es lo que los hace a ustedes. ¡A ustedes!
No hay necesidad de llorar, porque sé que estarán a mi lado.

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